1-Sos demasiada mujer para mí.
2-El domingo corto el pasto.
3-Solo es una cena, a las tres estoy de vuelta en casa.
4-Te juro que es la primera vez que me pasa.
5-No tenía señal/ batería/ crédito.
6-Es solo una compañera de trabajo.
7-Dame tu teléfono que yo te llamo.
8-Tengo ojos nada más que para vos.
9-Yo sin vos no sé que haría.
10- Dale tranquila que yo te aviso.
11-No va a volver a pasar.
12-No sabés como la hice gritar!
13-Lo cagué bien a trompadas.
14-Me contó un amigo.
15-Yo no quiero ir, lo hago por el gordo.
16-Te queda pintado.
17-Fueron dos cervezas nada mas.
18-No me separo por los chicos.
19-Hoy no puedo, lo dejamos para la semana que viene.
20-Me quedé dormido.
viernes, 18 de noviembre de 2011
sábado, 29 de octubre de 2011
SI TE GUSTA EL PAN DULCE BANCATE LOS CONFITES
-Hola.
-Que haces.
-Bien. Te quería felicitar por tu blog. Me divierto mucho leyéndolo.
-Si. Parece que a todos les causa mucha gracias que a mí me vaya tan mal.
-Pero no me vas a decir que las historias son verdaderas?
-Ponele que no.
-Vos sabés que me dieron ganas de contarte algo que me pasó una vez con una mina?
-Adelante.
Parece ser que este flaco se lleva una mina a la casa que le encantaba. Es del tipo chabón que está mas preocupado por que esté buenísima antes de que tenga algo mas o menos decente para decir.
Si hay algo en lo que el género masculino tiene especial fijación, además de mirar deportes por TyC, es en practicar sexo anal en cualquier agujero que pueda. No se que clase de morbo les despierta esta práctica, pero la realidad es que le gusta y mucho. Ahora bien, es muy probable que a mucho menos de la mitad les parezca divertido tan solo pensar en ser ellos quienes presten el espacio para que nosotras nos hagamos un festival. La mayoría de los tipos asocian esta práctica a un acto homosexual. Entonces me pregunto: porque les resulta encantador creer que pueden hacernos eso a nosotras y no nosotras a ellos???
Bueno, parece que este pibe, cuando estaba en la casa con la chica en cuestión, comenzó a insistir para que ella accediera a ir por colectora. Cansada de negarse una y otra vez, termina aceptando la propuesta. No voy a dar detalles demasiado escatológicos (aunque los tengo ) de cómo termino la historia. Lo que sí puedo decirles, es que la chica terminó echándose un pique corto hasta baño y el flaco vomitando al costado de la cama con un bricolage en ya sabemos donde.
Estoy totalmente de acuerdo con la idea de que en la variedad está el gusto. Pero me parece importante que el gusto sea para ambas partes, por lo tanto, mis queridos, me he tomado la molestia de buscar un poco de información al respecto para que, la próxima vez que tengan en mente ir por camino de tierra, tengan presente las siguientes consideraciones:
El riesgo de infección se incrementa, pues el esfínter anal es mas rígido a la penetración y menos elástico que la vagina, con la consiguiente mayor fricción ocurriendo mayores microtraumatismos durante el acto sexual. Tampoco tiene la lubricación que normal y fisiológicamente tiene la vagina. El riesgo de contaminación no es solamente local, las microfisuras que se producen durante el sexo anal producen microsangrado en el pene y en el ano, que posibilita la contaminación sangre a sangre, mecanismo por el cual se explica que el sexo anal sea el de mayor riesgo para la transmisión del virus del SIDA (VIH) y de otras Enfermedades de Transmisión Sexual.
ALGUNOS CONSEJOS PARA LA PRACTICA DEL SEXO ANAL.
CON LA LENGUA:
Antes de detenerse en las nalgas, lama las zonas erógenas de su compañera. Luego, continúe con la raya, el contorno del ano, hasta llegar al mismo ano, zona muy sensible. En esos momentos, su compañera empieza a sentir una sensación caliente muy excitante.
CON UN DEDO O UN JUGUETE SEXUAL:
Suavemente Introduzca en el ano un dedo o, mejor aún, un consolador liso y lubricado. Deténgase un momento, para que el esfínter de su compañera se habitúe a esta nueva sensación. Efectúe luego un movimiento circular, que ayudará a relajar a su compañera. Empújelo un poco más hacia adentro, al mismo tiempo que realiza un movimiento de vaivén; aségurese de que su compañera sigue sintiéndose a gusto.
Esta estimulación puede resultar muy placentera. Puede realizarse antes de la penetración anal, o acompañar la penetración vaginal o el sexo oral. La mujer puede también estimular la próstata de su compañero y aumentar así la intensidad orgásmica.
CON EL PENE:
La mujer puede estar acostada bocabajo, de pie (de espaldas al hombre), acostada de lado, o sentada encima de él : en esta última postura controla mejor la profundidad de la penetración. Si optan por la postura del galgo, la mujer tendrá que levantar su tórax para facilitar la penetración. Lubrifique el pene abundantemente (sobre todo el glande) y el ano. Comience penetrando lentamente. La primera vez, quizá no la pueda meter entera, sobre todo si su compañera no está totalmente relajada. Pero con un poco de tacto y ternura, no se le deben presentar mayores complicaciones.
Antes de llegar a la mitad del camino, deténgase para que ella se habitúe. Comience entonces a efectuar un movimiento de vaivén…suavemente. El hombre tiene que estar siempre muy atento a las reacciones de su compañera, y detenerse si ella se queja. En dicho caso, se volverá hacia atrás, hasta que ella se encuentre más a gusto. El hombre puede estimular simultáneamente el clítoris, o dejar que se ocupe de ello la mano experta de su compañera, lo que, a buen seguro, le producirá un orgasmo muy intenso. Alcanzada la cumbre del placer, el hombre se retirará suavemente.
Amiguitos, esto es como el fútbol. Si no invierten en buenos jugadores, si no estudian la táctica y no entrenan, el equipo no funciona. Es muy fácil pretender que otro ponga el cuerpo cuando el dolor es ajeno. Asique acá les dejo un consejito muy útil:
Muchos hombres disfrutan acariciándose la próstata, a la cual puedes acceder insertando un dedo en el conducto anal. Con la punta del dedo, haz círculos suaves alrededor de la parte externa del ano de tu hombre, introduce la punta de tu dedo más o menos un centímetro dentro del conducto anal y continúa describiendo círculos en su interior.
Empiecen a practicar con sus propios cuerpos, dejen de saltearse pasos y, cuando crean que son expertos en el tema, mas de una de nosotras va a estar encantada en tomarles exámen. Ah, y una cosita más:
El ano no pertenece al aparato reproductor, por lo que no está fisiológicamente condicionado para el acto sexual, es un órgano contaminado con el material fecal, con muchos microorganismos.
Asique si te gusta el pan dulce bancate los confites.
-Que haces.
-Bien. Te quería felicitar por tu blog. Me divierto mucho leyéndolo.
-Si. Parece que a todos les causa mucha gracias que a mí me vaya tan mal.
-Pero no me vas a decir que las historias son verdaderas?
-Ponele que no.
-Vos sabés que me dieron ganas de contarte algo que me pasó una vez con una mina?
-Adelante.
Parece ser que este flaco se lleva una mina a la casa que le encantaba. Es del tipo chabón que está mas preocupado por que esté buenísima antes de que tenga algo mas o menos decente para decir.
Si hay algo en lo que el género masculino tiene especial fijación, además de mirar deportes por TyC, es en practicar sexo anal en cualquier agujero que pueda. No se que clase de morbo les despierta esta práctica, pero la realidad es que le gusta y mucho. Ahora bien, es muy probable que a mucho menos de la mitad les parezca divertido tan solo pensar en ser ellos quienes presten el espacio para que nosotras nos hagamos un festival. La mayoría de los tipos asocian esta práctica a un acto homosexual. Entonces me pregunto: porque les resulta encantador creer que pueden hacernos eso a nosotras y no nosotras a ellos???
Bueno, parece que este pibe, cuando estaba en la casa con la chica en cuestión, comenzó a insistir para que ella accediera a ir por colectora. Cansada de negarse una y otra vez, termina aceptando la propuesta. No voy a dar detalles demasiado escatológicos (aunque los tengo ) de cómo termino la historia. Lo que sí puedo decirles, es que la chica terminó echándose un pique corto hasta baño y el flaco vomitando al costado de la cama con un bricolage en ya sabemos donde.
Estoy totalmente de acuerdo con la idea de que en la variedad está el gusto. Pero me parece importante que el gusto sea para ambas partes, por lo tanto, mis queridos, me he tomado la molestia de buscar un poco de información al respecto para que, la próxima vez que tengan en mente ir por camino de tierra, tengan presente las siguientes consideraciones:
El riesgo de infección se incrementa, pues el esfínter anal es mas rígido a la penetración y menos elástico que la vagina, con la consiguiente mayor fricción ocurriendo mayores microtraumatismos durante el acto sexual. Tampoco tiene la lubricación que normal y fisiológicamente tiene la vagina. El riesgo de contaminación no es solamente local, las microfisuras que se producen durante el sexo anal producen microsangrado en el pene y en el ano, que posibilita la contaminación sangre a sangre, mecanismo por el cual se explica que el sexo anal sea el de mayor riesgo para la transmisión del virus del SIDA (VIH) y de otras Enfermedades de Transmisión Sexual.
ALGUNOS CONSEJOS PARA LA PRACTICA DEL SEXO ANAL.
CON LA LENGUA:
Antes de detenerse en las nalgas, lama las zonas erógenas de su compañera. Luego, continúe con la raya, el contorno del ano, hasta llegar al mismo ano, zona muy sensible. En esos momentos, su compañera empieza a sentir una sensación caliente muy excitante.
CON UN DEDO O UN JUGUETE SEXUAL:
Suavemente Introduzca en el ano un dedo o, mejor aún, un consolador liso y lubricado. Deténgase un momento, para que el esfínter de su compañera se habitúe a esta nueva sensación. Efectúe luego un movimiento circular, que ayudará a relajar a su compañera. Empújelo un poco más hacia adentro, al mismo tiempo que realiza un movimiento de vaivén; aségurese de que su compañera sigue sintiéndose a gusto.
Esta estimulación puede resultar muy placentera. Puede realizarse antes de la penetración anal, o acompañar la penetración vaginal o el sexo oral. La mujer puede también estimular la próstata de su compañero y aumentar así la intensidad orgásmica.
CON EL PENE:
La mujer puede estar acostada bocabajo, de pie (de espaldas al hombre), acostada de lado, o sentada encima de él : en esta última postura controla mejor la profundidad de la penetración. Si optan por la postura del galgo, la mujer tendrá que levantar su tórax para facilitar la penetración. Lubrifique el pene abundantemente (sobre todo el glande) y el ano. Comience penetrando lentamente. La primera vez, quizá no la pueda meter entera, sobre todo si su compañera no está totalmente relajada. Pero con un poco de tacto y ternura, no se le deben presentar mayores complicaciones.
Antes de llegar a la mitad del camino, deténgase para que ella se habitúe. Comience entonces a efectuar un movimiento de vaivén…suavemente. El hombre tiene que estar siempre muy atento a las reacciones de su compañera, y detenerse si ella se queja. En dicho caso, se volverá hacia atrás, hasta que ella se encuentre más a gusto. El hombre puede estimular simultáneamente el clítoris, o dejar que se ocupe de ello la mano experta de su compañera, lo que, a buen seguro, le producirá un orgasmo muy intenso. Alcanzada la cumbre del placer, el hombre se retirará suavemente.
Amiguitos, esto es como el fútbol. Si no invierten en buenos jugadores, si no estudian la táctica y no entrenan, el equipo no funciona. Es muy fácil pretender que otro ponga el cuerpo cuando el dolor es ajeno. Asique acá les dejo un consejito muy útil:
Muchos hombres disfrutan acariciándose la próstata, a la cual puedes acceder insertando un dedo en el conducto anal. Con la punta del dedo, haz círculos suaves alrededor de la parte externa del ano de tu hombre, introduce la punta de tu dedo más o menos un centímetro dentro del conducto anal y continúa describiendo círculos en su interior.
Empiecen a practicar con sus propios cuerpos, dejen de saltearse pasos y, cuando crean que son expertos en el tema, mas de una de nosotras va a estar encantada en tomarles exámen. Ah, y una cosita más:
El ano no pertenece al aparato reproductor, por lo que no está fisiológicamente condicionado para el acto sexual, es un órgano contaminado con el material fecal, con muchos microorganismos.
Asique si te gusta el pan dulce bancate los confites.
LA TEORIA DE LA VENDA
-Che, ese que está con vos es tu novio?
-No! Es mi mejor amigo.
-Ah, como siempre está con vos...
Se trata de un pibe de la noche. Un conocido de la vida. Esa clase de personas con las que te relacionás hace mucho pero nunca tenés bien en claro cuánto hace que lo conocés ni de donde.
-Me acaba de preguntar el guitarrista si nosotros éramos novios. Te imaginás?
-Que onda con ese pibe.
-Que onda con qué?
-Con él. No se, te pregunto. Me parece buen flaco, me cae bien. Es fachero, buena onda y encima toca de puta madre.
-Y?
-Y nada. Te has comido cada cosa, me resulta raro que nunca haya pasado nada entre ustedes. Siempre que te ve se acerca a saludarte. Me gusta para vos.
-Bueno, a mí me gustan todos para mí.
-Ya se, muñeca, pero a mí me gusta ESTE pibe para vos.
-Vos decís?
A mí me parecía un raro el tipo, de esos que no sabés si es o se hace. Buena onda pero nada más. Ni un sí ni un no. Y ocurrió el milagro. De vez en cuando, las mujeres tenemos esta suerte de epifanía amorosa. Después de ser indiferentes a un hombre durante cierta cantidad de años, lo vemos en otro entorno o con otra ropa, y de repente, como si se sacara una máscara de la cara, lo empezamos a ver distinto. No es un proceso. Es un on/off. Un chispazo. Un telón que se corre. Es como esos juegos de ilusiones ópticas en los que hay que ver figuras adentro de otras figuras: cuando yo no le veía el atractivo era como esa gente que se esfuerza pero no logra ver las flores escondidas en un panel de cuadraditos de colores. Veía el fondo y no la figura.
Y les invité una cerveza. A mi amigo por despabilarme y al musiquito porque me lo quería llevar conmigo. Siempre me pareció importante tantear la mercadería que una se va a comer. Lo debo haber aprendido de mi abuela que, omitiendo por completo la orden de "NO TOCAR", siempre se encargó de seleccionar manoseando una por una las frutas y verduras en el supermercado. Y al tiempo que le hablaba en el oído, le puse una mano en pecho. Evidentemente estaba ciega. Abajo de esa remera había, seguro, algo dificil de pasar desapercibido.
-Ay querido, qué musculoso que sos!!!- le dije al tiempo que le manoteaba el pecho.
-Puedo yo ahora?
Mi amigo, que es un fiel devoto de mi persona, no hizo más que chamuyarse un poco al muchacho por mí. Creo que después de mi vieja, él es la persona que mejor sabe venderme.
-Muñeca, yo me voy a casa. A vos te lleva él.
Y me quedé ahí, pensando en las ganas que tenía de sacarle la remera a este flaco y toqueteandolo tanto como la situación me lo permitiese. Quiso darme un beso y le corrí olímpicamente la cara. No porque no quisiera besarlo, no no, todo lo contario. Pero mi decálogo de soltera perfecta decía en el artículo cuatro inciso ocho que NO se besa a ningún hombre dentro de un lugar público.
-Vamos a casa? Te invito a mirar videos de egresados.
Y así nos fuímos hasta su casa. Lo que mas me gusta de la moto es esa hermosa posibilidad que te dá de apoyarle las tetas a alguien en la espalda sin ningún tipo de remordimiento. Llegamos, nos tiramos en la cama y, por única vez, dudé si estaba haciendo bien.
-Y los videos?
-Ah, cierto, no se donde está. Querés que te haga masajes?
-Sí.
Lo mejor de la teoría de la venda es que no falla. La excepción de la regla, es que después de haberme embadurnado toda con vaselina, llenado la habitación de sahumerios y velas, no me llamó nunca más.
-No! Es mi mejor amigo.
-Ah, como siempre está con vos...
Se trata de un pibe de la noche. Un conocido de la vida. Esa clase de personas con las que te relacionás hace mucho pero nunca tenés bien en claro cuánto hace que lo conocés ni de donde.
-Me acaba de preguntar el guitarrista si nosotros éramos novios. Te imaginás?
-Que onda con ese pibe.
-Que onda con qué?
-Con él. No se, te pregunto. Me parece buen flaco, me cae bien. Es fachero, buena onda y encima toca de puta madre.
-Y?
-Y nada. Te has comido cada cosa, me resulta raro que nunca haya pasado nada entre ustedes. Siempre que te ve se acerca a saludarte. Me gusta para vos.
-Bueno, a mí me gustan todos para mí.
-Ya se, muñeca, pero a mí me gusta ESTE pibe para vos.
-Vos decís?
A mí me parecía un raro el tipo, de esos que no sabés si es o se hace. Buena onda pero nada más. Ni un sí ni un no. Y ocurrió el milagro. De vez en cuando, las mujeres tenemos esta suerte de epifanía amorosa. Después de ser indiferentes a un hombre durante cierta cantidad de años, lo vemos en otro entorno o con otra ropa, y de repente, como si se sacara una máscara de la cara, lo empezamos a ver distinto. No es un proceso. Es un on/off. Un chispazo. Un telón que se corre. Es como esos juegos de ilusiones ópticas en los que hay que ver figuras adentro de otras figuras: cuando yo no le veía el atractivo era como esa gente que se esfuerza pero no logra ver las flores escondidas en un panel de cuadraditos de colores. Veía el fondo y no la figura.
Y les invité una cerveza. A mi amigo por despabilarme y al musiquito porque me lo quería llevar conmigo. Siempre me pareció importante tantear la mercadería que una se va a comer. Lo debo haber aprendido de mi abuela que, omitiendo por completo la orden de "NO TOCAR", siempre se encargó de seleccionar manoseando una por una las frutas y verduras en el supermercado. Y al tiempo que le hablaba en el oído, le puse una mano en pecho. Evidentemente estaba ciega. Abajo de esa remera había, seguro, algo dificil de pasar desapercibido.
-Ay querido, qué musculoso que sos!!!- le dije al tiempo que le manoteaba el pecho.
-Puedo yo ahora?
Mi amigo, que es un fiel devoto de mi persona, no hizo más que chamuyarse un poco al muchacho por mí. Creo que después de mi vieja, él es la persona que mejor sabe venderme.
-Muñeca, yo me voy a casa. A vos te lleva él.
Y me quedé ahí, pensando en las ganas que tenía de sacarle la remera a este flaco y toqueteandolo tanto como la situación me lo permitiese. Quiso darme un beso y le corrí olímpicamente la cara. No porque no quisiera besarlo, no no, todo lo contario. Pero mi decálogo de soltera perfecta decía en el artículo cuatro inciso ocho que NO se besa a ningún hombre dentro de un lugar público.
-Vamos a casa? Te invito a mirar videos de egresados.
Y así nos fuímos hasta su casa. Lo que mas me gusta de la moto es esa hermosa posibilidad que te dá de apoyarle las tetas a alguien en la espalda sin ningún tipo de remordimiento. Llegamos, nos tiramos en la cama y, por única vez, dudé si estaba haciendo bien.
-Y los videos?
-Ah, cierto, no se donde está. Querés que te haga masajes?
-Sí.
Lo mejor de la teoría de la venda es que no falla. La excepción de la regla, es que después de haberme embadurnado toda con vaselina, llenado la habitación de sahumerios y velas, no me llamó nunca más.
jueves, 20 de octubre de 2011
LA AVENTURA DEL HOMBRE
Todos los hombres que he conocido, hasta el más inteligente y razonable, ha tenido al menos una vez en su vida la necesidad de arreglar, refaccionar, acondicionar o armar algo sobre lo cual no tienen conocimiento alguno. Todos alguna vez tuvieron la pésima idea de comprar un pedazo de auto, arenero, moto de agua, unimog, karting, rastrojero, vespa o siambretta que se cayera a pedazos, oxidado, podrido, picado, con la intención de transformarlo en el negoción de su vida.
No importa qué, lo importante es que ahí están frente al objeto en cuestión, con destornillador Phillips en mano, tratando de demostrar (sobre todo a ellos mismos) que pueden hacerlo. Que si MacGyver a partir un alfiler de gancho era capaz de construir una casa porque no van a poder cambiar el cable de la plancha, afilar la cuchilla de la multiprocesadora o armar un motor para la Ford V8 modelo 70.
Y a partir de ese momento, mes a mes, no hacen más que invertir dinero, tiempo y energía en un caso perdido. En un dolor de cabeza a posteriori.
¡Pero cuidado! Que ninguna mujer ose atreverse a advertir o vaticinar el resultado final. Que nadie abra la boquita para sugerir que quizá no sea un gran plan invertir todos los ahorros en común para la compra de un cacho de lata que, se supone, en un algún momento nos va a hacer millonarios o nos llenará de satisfacciones al llevarnos de paseo . No no, chito la boca. A quedarse en el molde, en el rincón. A agarrar la escoba y el detergente para lavar las manchas de aceite, kerosene, combustible o pintura que se derraman a diario en garage. A bancarse las caras de orto, los dolores de espalda. A correr a la farmacia en búsqueda de gasas furacinadas, cremas cicatrizales, analgésicos y vendas para asistir las heridas.
A confiar en nuestro héroe. Un tipo que no es capaz de sacar la basura, cortar el pasto o cambiar el cuerito de la canilla que gotea hace tres meses pero que obtuvo un master en electrónica y electricidad.
Lavan la chatarra todas las semanas para renovar la esperanza de que sin tierra se va a ver un poco mas linda. Compran pintura antioxidante naranja o color negro mate para darle un tono uniforme, presentable, previa ayuda de tu parte para lijar toda la chapa.
Lo van logrando, de a poco, con muchas horas de trabajo y dedicación en las cuales te ponen en el compromiso de tener que cebar mate sin decir ni mú. Tenés que estar ahí, apoyando logísticamente pero haciendo menos ruido que una mosca. ¡NO! No preguntes nada, mucho menos si no tenés idea si lo que vas a acotar es una burrada increíble. No estorbes, cambiá la yerba. Poné otra música. Vení, sosteneme acá, ¡más fuerte, que no se mueva! Y vos ponés lo mejor de tu voluntad para tratar de dar una mano que, por supuesto, nunca es suficiente.
Bueno, la movida va bien. Falta comprar dos o tres repuestos, los foquitos traseros, unos burletes para los bordes y lo tenemos joya. Claro, nunca pero NUNCA se asesoran en que los repuestos se consigan. Jamás. Por lo tanto queda todo frenado porque no existe en el puto mundo una persona capaz de vender la mierda de repuesto para terminar con esta porquería de una vez por todas. Y hacerle la VTV.
Si tuviste, mujer argentina, el culo de que el tuyo los consiguió no cantes victoria antes de tiempo. Te aseguro, casi te juraría, que es muy probable que al momento de hacer la VTV descubran que el motor es choreado, o el chasis tiene los números borrados, o debe diez millones de pesos en patente o la transferencia no se puede hacer porque el objeto está embargado por un juicio y el dueño anterior se cagó muriendo ayer de un infarto asique hay que esperar la sucesión. Andá llamando al poli amigo para que interceda así no quedás en cana porque tu maridovio ya está adentro a los gritos por agredir verbalmente y amenazar a la fuerza pública. AH! Y no se te ocurra abrir la boca para decir ni mú, ni acotar nada de nada, ¿estamos?
¿Vos decís que pasa la VTV? ¿Tan ilusa y positiva sos para creer que ese milagro es posible? Bueno, considerate una afortunada. Eso sí, el día del casamiento de tu hermana, la poronga esa que tanto bancaste va a dejar de funcionar. Súbito. Repentino. Y después de una hora de que MacGyver no pueda hacer nada al respecto, con tus quince centrímetros de taco, tus diez gramos de maquillaje y tu vestido corto de encaje, vas a tener que empujar hasta la estación de servicio más cercana.
No importa qué, lo importante es que ahí están frente al objeto en cuestión, con destornillador Phillips en mano, tratando de demostrar (sobre todo a ellos mismos) que pueden hacerlo. Que si MacGyver a partir un alfiler de gancho era capaz de construir una casa porque no van a poder cambiar el cable de la plancha, afilar la cuchilla de la multiprocesadora o armar un motor para la Ford V8 modelo 70.
Y a partir de ese momento, mes a mes, no hacen más que invertir dinero, tiempo y energía en un caso perdido. En un dolor de cabeza a posteriori.
¡Pero cuidado! Que ninguna mujer ose atreverse a advertir o vaticinar el resultado final. Que nadie abra la boquita para sugerir que quizá no sea un gran plan invertir todos los ahorros en común para la compra de un cacho de lata que, se supone, en un algún momento nos va a hacer millonarios o nos llenará de satisfacciones al llevarnos de paseo . No no, chito la boca. A quedarse en el molde, en el rincón. A agarrar la escoba y el detergente para lavar las manchas de aceite, kerosene, combustible o pintura que se derraman a diario en garage. A bancarse las caras de orto, los dolores de espalda. A correr a la farmacia en búsqueda de gasas furacinadas, cremas cicatrizales, analgésicos y vendas para asistir las heridas.
A confiar en nuestro héroe. Un tipo que no es capaz de sacar la basura, cortar el pasto o cambiar el cuerito de la canilla que gotea hace tres meses pero que obtuvo un master en electrónica y electricidad.
Lavan la chatarra todas las semanas para renovar la esperanza de que sin tierra se va a ver un poco mas linda. Compran pintura antioxidante naranja o color negro mate para darle un tono uniforme, presentable, previa ayuda de tu parte para lijar toda la chapa.
Lo van logrando, de a poco, con muchas horas de trabajo y dedicación en las cuales te ponen en el compromiso de tener que cebar mate sin decir ni mú. Tenés que estar ahí, apoyando logísticamente pero haciendo menos ruido que una mosca. ¡NO! No preguntes nada, mucho menos si no tenés idea si lo que vas a acotar es una burrada increíble. No estorbes, cambiá la yerba. Poné otra música. Vení, sosteneme acá, ¡más fuerte, que no se mueva! Y vos ponés lo mejor de tu voluntad para tratar de dar una mano que, por supuesto, nunca es suficiente.
Bueno, la movida va bien. Falta comprar dos o tres repuestos, los foquitos traseros, unos burletes para los bordes y lo tenemos joya. Claro, nunca pero NUNCA se asesoran en que los repuestos se consigan. Jamás. Por lo tanto queda todo frenado porque no existe en el puto mundo una persona capaz de vender la mierda de repuesto para terminar con esta porquería de una vez por todas. Y hacerle la VTV.
Si tuviste, mujer argentina, el culo de que el tuyo los consiguió no cantes victoria antes de tiempo. Te aseguro, casi te juraría, que es muy probable que al momento de hacer la VTV descubran que el motor es choreado, o el chasis tiene los números borrados, o debe diez millones de pesos en patente o la transferencia no se puede hacer porque el objeto está embargado por un juicio y el dueño anterior se cagó muriendo ayer de un infarto asique hay que esperar la sucesión. Andá llamando al poli amigo para que interceda así no quedás en cana porque tu maridovio ya está adentro a los gritos por agredir verbalmente y amenazar a la fuerza pública. AH! Y no se te ocurra abrir la boca para decir ni mú, ni acotar nada de nada, ¿estamos?
¿Vos decís que pasa la VTV? ¿Tan ilusa y positiva sos para creer que ese milagro es posible? Bueno, considerate una afortunada. Eso sí, el día del casamiento de tu hermana, la poronga esa que tanto bancaste va a dejar de funcionar. Súbito. Repentino. Y después de una hora de que MacGyver no pueda hacer nada al respecto, con tus quince centrímetros de taco, tus diez gramos de maquillaje y tu vestido corto de encaje, vas a tener que empujar hasta la estación de servicio más cercana.
lunes, 3 de octubre de 2011
PERFIL DE LA MOSQUITA MUERTA
La mosquita muerta es la típica mina que está hecha mitad de pelotuda mitad de puta. Que nunca se sabe si es o se hace. La falsa copada que mete la mano mas lejos de donde debe pero pone la mejor cara de opa que tiene en el stock intentado ser sutil.
Su misión es demostrarse a sí misma que ella puede. Va en búsqueda de tipos comprometidos disfrazada de amiga buena onda. Y generalmente quiere llamar la atención gritando, bailando, emborrachandose o intentando parecer sexy. No siempre lo consigue. Es realmente como una mosquita, generalmente aparece de noche zumbando cerca de la oreja pero a la luz desaperece. Igual de insistente y pesada.
La mosquita muerta intenta estar dentro del entorno pero lo suficientemente distante como para no levantar sospechas. Nunca es la líder pero pertenece al grupo. Tampoco pasa desapercibida. Siempre que puede mete la cuchara. Y necesita dos o tres monitos que le festejen las pavadas que hace para sentir que va por el buen camino.
Nunca entiende los chistes en doble sentido y se pone colorada cuando se tocan temas subidos de tono pero, cuando uno menos se lo espera y en el contexto equivocado, acota comentarios desubicados, provocativos y obsenos dejando a los testigos con sentimiento de vergüenza ajena. Generalmente es flaca y tiene pocas curvas pero está a menudo sobándose a si misma como si amasara pizzas caseras. Que dicho sea de paso, cae de maduro que cocina como el culo.
La mosquita muerta toma cualquier muestra de interés de la persona a la que pretende como un triunfo. Un punto mas a sumar en su lista de conquistas. Y lo comparte. Siempre necesita compartirlo. Darlo a conocer. Es arpía, calculadora y paciente pero no le da la cabeza para ultimar todos los detalles, queda en evidencia mas de una vez. No tiene códigos y difícilmente límites. Suele ponerse como objetivo hombres emocionalmente débiles y mal atendidos.
Lo que la mosquita muerta no entiende es que para toda acción existe una reacción. Por cada una de ellas hay otra mina el doble de puta y la mitad de pelotuda siguiéndole los pasos. Minas que sí tienen códigos, generalmente mas experiencia y picardía. Que no necesitan demostrar nada pero que actúan súbitamente en el momento oportuno. Por cada rata dispuesta a comerse el queso que no le corresponde existe un gato con las uñas bien afiladas. Una que ya se cansó de acostarse con tipos casados o comprometidos. Que sabe cómo se reparten las cartas.
La mosquita muerta tiene dos caminos: darse por vencida o asumir las consecuencias. ¿Cuál de los dos toma? Depende. Hay que ver si quiere seguir volando o morir aplastada.
Su misión es demostrarse a sí misma que ella puede. Va en búsqueda de tipos comprometidos disfrazada de amiga buena onda. Y generalmente quiere llamar la atención gritando, bailando, emborrachandose o intentando parecer sexy. No siempre lo consigue. Es realmente como una mosquita, generalmente aparece de noche zumbando cerca de la oreja pero a la luz desaperece. Igual de insistente y pesada.
La mosquita muerta intenta estar dentro del entorno pero lo suficientemente distante como para no levantar sospechas. Nunca es la líder pero pertenece al grupo. Tampoco pasa desapercibida. Siempre que puede mete la cuchara. Y necesita dos o tres monitos que le festejen las pavadas que hace para sentir que va por el buen camino.
Nunca entiende los chistes en doble sentido y se pone colorada cuando se tocan temas subidos de tono pero, cuando uno menos se lo espera y en el contexto equivocado, acota comentarios desubicados, provocativos y obsenos dejando a los testigos con sentimiento de vergüenza ajena. Generalmente es flaca y tiene pocas curvas pero está a menudo sobándose a si misma como si amasara pizzas caseras. Que dicho sea de paso, cae de maduro que cocina como el culo.
La mosquita muerta toma cualquier muestra de interés de la persona a la que pretende como un triunfo. Un punto mas a sumar en su lista de conquistas. Y lo comparte. Siempre necesita compartirlo. Darlo a conocer. Es arpía, calculadora y paciente pero no le da la cabeza para ultimar todos los detalles, queda en evidencia mas de una vez. No tiene códigos y difícilmente límites. Suele ponerse como objetivo hombres emocionalmente débiles y mal atendidos.
Lo que la mosquita muerta no entiende es que para toda acción existe una reacción. Por cada una de ellas hay otra mina el doble de puta y la mitad de pelotuda siguiéndole los pasos. Minas que sí tienen códigos, generalmente mas experiencia y picardía. Que no necesitan demostrar nada pero que actúan súbitamente en el momento oportuno. Por cada rata dispuesta a comerse el queso que no le corresponde existe un gato con las uñas bien afiladas. Una que ya se cansó de acostarse con tipos casados o comprometidos. Que sabe cómo se reparten las cartas.
La mosquita muerta tiene dos caminos: darse por vencida o asumir las consecuencias. ¿Cuál de los dos toma? Depende. Hay que ver si quiere seguir volando o morir aplastada.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
TOP FIVE DE BESADORES DESASTROSOS
El beso "culito fruncido": Se trataría de los besadores que ponen la boca toda hecha un bollo, arrugada, fruncida y sobre todo, apretada. Es el que se dan las famosas cuando se reconlician en el programa de Rial. El que una madre le da cariñosamente a su pequeño hijo. El que muchos audaces le dan a sus perros. Es un beso cariñoso para un encuentro a media tarde, para despedir a un marido cuando se va al trabajo o para darle al compañerito de la primaria que pretende convertise en nuestro novio. Nunca pero NUNCA para intentar demostrarle a una mujer que se está interesado en ella. Eso no calienta ni a la actriz porno mejor paga para fingir. El hombre que pretende erotizar a una dama con este tipo de beso creo que va a morir virgen. Es aburrido, tibio, estructurado y seguramente tradicional. Debe usar pantalón pinzado y camisa a cuadros. Mocacines en los pies. Una patada en los huevos.
El beso "telenovela": corresponde al género de los que abren la boca pero no dejan asomar ni la punta de su lengua. Una tiene que meterse adentro de ese túnel de aire y comenzar a averiguar si ahí dentro existe algún tipo de vida. Algo así como "Buscando a Wally". Es bastante difícil concentrarse en disfrutar de lo que debería ser un buen momento porque una termina siendo una especie de inspectora bucal. No sé si es que estos muchachos tienen miedo de que le arranquemos la lengua de un chupón, fobia al odontólogo o piensan que el contacto de las salivas les puede generar una alergia, enfermedad o disfunción. El punto es que es un embole. No se te va a mojar la bombacha ni con que te digan que después de ese te toca darle un beso a Echarri. Nada. No hay caso. Besar a uno de estos es lo más parecido que se puede experimentar a hacer un círculo con los dedos una mano y meter la lengua ahí, como cuando sos chica y practicás cómo hay que hacer para "transar" por primera vez. Descartado.
El beso "muertito": a diferencia del anterior éstos sí sacan la lengua pero al pedo. La dejan quietita, amorfa, insulsa. Son unos pijamuerta. No entiendo cómo es que no se dan cuenta que el movimiento de su lengua jugando con la nuestra, es la idea más aproximada que podemos tener de cómo nos tratarían luego en la cama. Que esperanza nos puede quedar al descubrir que no usan su boca mas que para comer. Ni hablar de bajar a toma agua al tanque, es evidente que te podés llegar a quedar dormida sin enterarte de lo que hace. No hay chance de que un tipo que bese de esta forma pueda llegar a ser bueno en la cama, no lo creo. Quizá porque siquiera me tomaría la molestia de descubrirlo.
El beso "endoscópico": siempre existe algún desubicado que a la hora de ponerle acción a una cita, abre la boca como un hipopótamo, sella tus labios al vacío quitándote toda posibilidad de respirar y te mete la lengua hasta provocarte una arcada por tocarte las amigdalas. Síntoma de que no coge hace mucho y posiblemente de eyaculador precoz. ¿Por qué tanto apuro?!¿ Con qué necesidad semejante violencia?! Aflojémosle al entubamiento. Eso no es (ni cerca) un símbolo de placer. Sentir una pala mecánica adentro de la boca arrasando con todo lo que se topa en su camino tampoco calienta ni un poco. Al contrario, nos pone en alerta, prende la luz roja. Este tipo de animales feroces creídos de apasionados hacen que empecemos a temer por nuestra salud, al menor descuido nos muerden, nos cortan el frenillo, nos clavan un diente o nos manotean una goma a las tres de la tarde en plena peatonal y la empiezan a sarandear como si fuera una naranja de jugo. Tranquiiiiiiiiiiiiiiiilos, jeropas que hay tiempo para todo.
El beso "lavadero": finalmente, están los que quieren hacerte un peeling en todo el cuello y la cara. Te lambetean como perro a su dueño. Te dejan tal olor a baba que comienza a ser nauseabundo y quedás embadurnada como si te hubiesen atacado un millón de caracoles asesinos, brillosa, pegajosa y salada. Desagradable. Escalofriante. Un tipo que te chupetea toda te hace dar frío, te genera la necesidad de bañarte urgente. Un asco. Lo pienso y me descompongo. No son lindos ese tipo de "besos". Empiezan a molestar en un momento. Dan ganas de decir "bueno, basta. O la cortás o te emboco". Horrible. No es romántico, mucho menos erótico y menos que menos higiénico. No lo hagan varones argentinos.
El beso "telenovela": corresponde al género de los que abren la boca pero no dejan asomar ni la punta de su lengua. Una tiene que meterse adentro de ese túnel de aire y comenzar a averiguar si ahí dentro existe algún tipo de vida. Algo así como "Buscando a Wally". Es bastante difícil concentrarse en disfrutar de lo que debería ser un buen momento porque una termina siendo una especie de inspectora bucal. No sé si es que estos muchachos tienen miedo de que le arranquemos la lengua de un chupón, fobia al odontólogo o piensan que el contacto de las salivas les puede generar una alergia, enfermedad o disfunción. El punto es que es un embole. No se te va a mojar la bombacha ni con que te digan que después de ese te toca darle un beso a Echarri. Nada. No hay caso. Besar a uno de estos es lo más parecido que se puede experimentar a hacer un círculo con los dedos una mano y meter la lengua ahí, como cuando sos chica y practicás cómo hay que hacer para "transar" por primera vez. Descartado.
El beso "muertito": a diferencia del anterior éstos sí sacan la lengua pero al pedo. La dejan quietita, amorfa, insulsa. Son unos pijamuerta. No entiendo cómo es que no se dan cuenta que el movimiento de su lengua jugando con la nuestra, es la idea más aproximada que podemos tener de cómo nos tratarían luego en la cama. Que esperanza nos puede quedar al descubrir que no usan su boca mas que para comer. Ni hablar de bajar a toma agua al tanque, es evidente que te podés llegar a quedar dormida sin enterarte de lo que hace. No hay chance de que un tipo que bese de esta forma pueda llegar a ser bueno en la cama, no lo creo. Quizá porque siquiera me tomaría la molestia de descubrirlo.
El beso "endoscópico": siempre existe algún desubicado que a la hora de ponerle acción a una cita, abre la boca como un hipopótamo, sella tus labios al vacío quitándote toda posibilidad de respirar y te mete la lengua hasta provocarte una arcada por tocarte las amigdalas. Síntoma de que no coge hace mucho y posiblemente de eyaculador precoz. ¿Por qué tanto apuro?!¿ Con qué necesidad semejante violencia?! Aflojémosle al entubamiento. Eso no es (ni cerca) un símbolo de placer. Sentir una pala mecánica adentro de la boca arrasando con todo lo que se topa en su camino tampoco calienta ni un poco. Al contrario, nos pone en alerta, prende la luz roja. Este tipo de animales feroces creídos de apasionados hacen que empecemos a temer por nuestra salud, al menor descuido nos muerden, nos cortan el frenillo, nos clavan un diente o nos manotean una goma a las tres de la tarde en plena peatonal y la empiezan a sarandear como si fuera una naranja de jugo. Tranquiiiiiiiiiiiiiiiilos, jeropas que hay tiempo para todo.
El beso "lavadero": finalmente, están los que quieren hacerte un peeling en todo el cuello y la cara. Te lambetean como perro a su dueño. Te dejan tal olor a baba que comienza a ser nauseabundo y quedás embadurnada como si te hubiesen atacado un millón de caracoles asesinos, brillosa, pegajosa y salada. Desagradable. Escalofriante. Un tipo que te chupetea toda te hace dar frío, te genera la necesidad de bañarte urgente. Un asco. Lo pienso y me descompongo. No son lindos ese tipo de "besos". Empiezan a molestar en un momento. Dan ganas de decir "bueno, basta. O la cortás o te emboco". Horrible. No es romántico, mucho menos erótico y menos que menos higiénico. No lo hagan varones argentinos.
domingo, 18 de septiembre de 2011
MANUELITA VIVIÓ EN FOZ DE IGUAZÚ
Lo fiché mientras tomaba sol al costado de la pileta. El estaba de vacaciones en familia y, posiblemente, la molesta que lo acosaba bien podría haber sido su novia.Era mi último día en Cataratas. Contra todo pronóstico familiar me fuí sola de vacaciones una semana. La única chica que también había viajado sola, no tuvo mejor idea que pasarse los tres días finales encamada con el coordinador. Yo, esperaba que el lungo ese reparara en mi persona. Y me iluminé.
Me fuí al supermercado y cargué el chango con diez botellas de cachaza, cinco kilos de limas y dos de azúcar. Directo al hotel a decirle a todos incluído el garchable mi idea de celebrar una velada de despedida.
El rubio, su hermano y la dudosa, aceptaron. Bingo! La primera parte de mi plan estaría funcionando. Después de la cena nos encontramos todos en el bar al costado de la pileta y nos pusimos a preparar los tragos mientras nos presentábamos. La gorda no era la novia sino la hermana y el rubio, para mi sorpresa, vivía con su familia en Mar del Plata. Quizá la suerte estaba de mi lado.
Me senté junto a él y me cansé de coquetearlo toda la noche. Alguien hizo circular un faso por la ronda que no hizo más que agudizarme el cuadro. Cuadro que interpretó de inmediato.
-Che, se acabó la cachaza. Voy a buscar a la habitación.- dije con la obviedad que me caracteriza.
-Te acompaño, querés?- apresuró.
-Dale.
Entramos y me alzó a caballito. El vestido no hizo otra cosa que permitirme sentirlo al palo. El milagro estaba sucediendo, luego de una semana de pensar por qué carajo no había elegido Camboriú, de pronto estaba trepada a un chongazo, fumada y totalmete en pedo, dispuesta a cerrar el viaje dignamente.
-Quedemonos acá. No bajemos.- me dijo mientras me besaba toda.
- Pará... Llevemos la botella y subimos.- contesté intentando dilatar una situación que prometía mucho.
Bajamos hasta la pileta pensando sólo en lo que vendría después. Mis ratones a esa altura de la situación estaban corriendo una maratón en el Hipódromo de Palermo. Me senté en el apoyo de su asiento. Metió la mano a través del vestido y empezó a tocarme disimulada pero insistentemente delante de todos. El sonido celestial se abrió paso de entre los cielos directo a iluminarme.
Seguimos tomando hasta que su cuerpo y mi ansiedad dijeron basta y me lo lleve de prepo a la habitación. Lo empecé a desnudar en el ascensor y le dije hasta la obsenidad mas oscura que podía llegar a imaginarme. Entramos a la habitación, tres camas de una plaza esperaban para ser usadas. Lo tiré en la primera para besarlo del derecho y el revés. Me pasó a la segunda para devolverme las gentilezas. Arrastrados pudimos llegar hasta la tercera. Me tiré encima de él al mejor estilo película porno, lo besé, lo toqué y cuando intenté manotearlo para poner cada cosa en su lugar...
-Disculpame, tomé mucho. No voy a poder.- me dijo. Y se recostó a mi lado.
Veía como todas mis chances se escurrían entre mis manos sin poder hacer nada al respecto. ¿Por qué no me habré quedado cuando me lo pidió.? ¿Por qué cachaza en vez de chocolatada Cindor.? Por qué a mí??!!
"Porque vos intimidás a los hombres" diría mi mamá.
Cierto o no, la cuestión es que ahí me encontraba otra vez sola, con tres camas libres y ni un solo tipo para poder aprovecharlas. Menos mal que de chiquita siempre escuché a María Elena Walsh
Me fuí al supermercado y cargué el chango con diez botellas de cachaza, cinco kilos de limas y dos de azúcar. Directo al hotel a decirle a todos incluído el garchable mi idea de celebrar una velada de despedida.
El rubio, su hermano y la dudosa, aceptaron. Bingo! La primera parte de mi plan estaría funcionando. Después de la cena nos encontramos todos en el bar al costado de la pileta y nos pusimos a preparar los tragos mientras nos presentábamos. La gorda no era la novia sino la hermana y el rubio, para mi sorpresa, vivía con su familia en Mar del Plata. Quizá la suerte estaba de mi lado.
Me senté junto a él y me cansé de coquetearlo toda la noche. Alguien hizo circular un faso por la ronda que no hizo más que agudizarme el cuadro. Cuadro que interpretó de inmediato.
-Che, se acabó la cachaza. Voy a buscar a la habitación.- dije con la obviedad que me caracteriza.
-Te acompaño, querés?- apresuró.
-Dale.
Entramos y me alzó a caballito. El vestido no hizo otra cosa que permitirme sentirlo al palo. El milagro estaba sucediendo, luego de una semana de pensar por qué carajo no había elegido Camboriú, de pronto estaba trepada a un chongazo, fumada y totalmete en pedo, dispuesta a cerrar el viaje dignamente.
-Quedemonos acá. No bajemos.- me dijo mientras me besaba toda.
- Pará... Llevemos la botella y subimos.- contesté intentando dilatar una situación que prometía mucho.
Bajamos hasta la pileta pensando sólo en lo que vendría después. Mis ratones a esa altura de la situación estaban corriendo una maratón en el Hipódromo de Palermo. Me senté en el apoyo de su asiento. Metió la mano a través del vestido y empezó a tocarme disimulada pero insistentemente delante de todos. El sonido celestial se abrió paso de entre los cielos directo a iluminarme.
Seguimos tomando hasta que su cuerpo y mi ansiedad dijeron basta y me lo lleve de prepo a la habitación. Lo empecé a desnudar en el ascensor y le dije hasta la obsenidad mas oscura que podía llegar a imaginarme. Entramos a la habitación, tres camas de una plaza esperaban para ser usadas. Lo tiré en la primera para besarlo del derecho y el revés. Me pasó a la segunda para devolverme las gentilezas. Arrastrados pudimos llegar hasta la tercera. Me tiré encima de él al mejor estilo película porno, lo besé, lo toqué y cuando intenté manotearlo para poner cada cosa en su lugar...
-Disculpame, tomé mucho. No voy a poder.- me dijo. Y se recostó a mi lado.
Veía como todas mis chances se escurrían entre mis manos sin poder hacer nada al respecto. ¿Por qué no me habré quedado cuando me lo pidió.? ¿Por qué cachaza en vez de chocolatada Cindor.? Por qué a mí??!!
"Porque vos intimidás a los hombres" diría mi mamá.
Cierto o no, la cuestión es que ahí me encontraba otra vez sola, con tres camas libres y ni un solo tipo para poder aprovecharlas. Menos mal que de chiquita siempre escuché a María Elena Walsh
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